SMTP. El protocolo SMTP,
haciendo una analogía con el funcionamiento del
correo postal, es el que permite la entrega de las cartas
electrónicas a y entre las oficinas postales
electrónicas. En éstas existe un proceso
de servidor SMTP siempre ejecutándose (en marcha)
preparado para trabajar con los mensajes (recibirlos
y/o enviarlos).
El servidor SMTP acepta los mensajes de correo electrónico
tanto de los ordenadores personales de los usuarios
como de otros servidores SMTP. Si un mensaje va dirigido
a una dirección local, símplemente coloca
este mensaje en el buzón del usuario destinatario.
En cambio, si el usuario no es local contacta directamente
con la oficina de la que depende el buzón del
usuario destinatario para entregárselo. El servidor
SMTP también puede aceptar mensajes dirigidos
a más de un usuario. En estos casos, se envía
una copia a cada destinatario, excepto cuando diferentes
usuarios se encuentran en el mismo ordenador en cuyo
caso el mensaje se envía sólo una vez,
junto con la lista de destinos que se corresponden con
ese ordenador.
Cuando un mensaje no puede llegar a su destino por
cualquier causa, SMTP realiza automáticamente
algunos reintentos en sucesivos días antes de
abortar el envío de forma definitiva y avisarle
al usuario de la imposibilidad de llevar el mensaje
de correo electrónico a su destino.
(Definición obtenida del manual
de correo electrónico)

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