Intranet. Una intranet
no es más que el resultado de exportar la idea
de internet al ámbito
de una organización para su exclusivo uso interno.
Esto en principio puede resultar chocante, ya que
el éxito de Internet ha sido justamente debido
a que permite comunicarnos con todo el mundo, pero su
filosofía de trabajo es perfectamente extrapolable
al mundo empresarial para permitir una buena comunicación
y gestión interna, combinada, como no, con con
una buena comunicación externa a través
de Internet…
¿Para qué
sirve?
Las redes
locales permiten compartir recursos hardware
y software de forma
transparente entre los distintos integrantes de un mismo
grupo de trabajo, así
pues podemos compartir
con ellos nuestras impresoras, archivos o la conexión
a Internet, pero una intranet nos permite ir un paso
más allá… La popularidad de Internet
ha conseguido que todos los servicios que están
directamente relacionado con ella se estandaricen y
se conviertan en universales, pero éstos servicios
no solamente están disponibles para comunicarnos
con el exterior, sino que son igualmente útiles
en la gestión y administración de nuestra
organización o departamento, o incluso en nuestro
propio hogar. El correo
electrónico es sin duda el más utilizado
de estos servicios, y se convierte rápidamente
en una herramienta imprescindible, pero hay otros que
son igualmente interesantes como los servicios de Noticias
(conocidos como NEWS o Newsgroups), los ya famosos “chat“,
la mensajería instantánea (como el conocido
ICQ), la videoconferencia (Microsoft NetMeeting), etc…
Todo esto junto con las páginas web nos
va a permitir una interactividad con el resto de integrantes
de nuestro grupo de trabajo
que se verá rápidamente recompensada con
mayor productividad y mejor coordinación.
¿Qué
necesito?
Las intranet, al igual que Internet están
basadas en protocolos abiertos provenientes del mundo
Unix. El más importante
es TCP/IP que es el protocolo
de comunicación sobre el que está construido
Internet. Por tanto, necesitaremos que nuestra
red esté basada en él, que será
lo normal si ya contamos con conexión a Internet.
Esto no quita para que podamos utilizar también
otros protocolos como NETBEUI
o IPX, ya que pueden convivir
sin mayores problemas. Por último y
más importante, necesitaremos de una máquina
que actúe como servidor
y en donde se centralizarán todos o algunos de
los servicios. Si nuestra red está basada en
servidor (por ejemplo Windows NT o Linux)
podremos utilizar ese mismo servidor para instalar los
programas oportunos, por ejemplo Microsoft cuenta con
el IIS (Internet Information Server), pero si nuestra
red no está basada en servidor sino que es de
tipo punto a punto o entre iguales, como una típica
red con sólo estaciones de trabajo bajo Windows
95/98 también será posible utilizar una
de esas máquinas para que actúe como máquina
servidora. Son muchos los programas shareware
o incluso freeware que
podemos encontrar para Windows95/98 y que nos permitirán
tener plena funcionalidad sin necesidad de un servidor
dedicado y por tanto con un coste de entrada muy bajo.
(Este artículo ha sido publicado
en la revista PC Actual de Enero del 2000)

|