Manual de funcionamiento,
prevención y métodos de acción
de los virus.
Por
y
.
Modelo
Antivirus
La estructura de un programa antivirus, está
compuesta por dos módulos principales: el primero
denominado de control y el segundo denominado de respuesta.
A su vez, cada uno de ellos se divide en varias partes:
Módulo de control:
Posee la técnica verificación de integridad
que posibilita el registro de cambios en los archivos
ejecutables y las zonas críticas de un disco
rígido. Se trata, en definitiva, de una herramienta
preventiva para mantener y controlar los componentes
de información de un disco rígido que
no son modificados a menos que el usuario lo requiera.
Otra opción dentro de este módulo es la
identificación de virus, que incluye diversas
técnicas para la detección de virus informáticos.
Las formas más comunes de detección son
el scanning y los algoritmos, como por ejemplo, los
heurísticos. Asimismo, la identificación
de código dañino es otra de las herramientas
de detección que, en este caso, busca instrucciones
peligrosas incluidas en programas, para la integridad
de la información del disco rígido.
Esto implica descompilar (o desensamblar) en forma automática
los archivos almacenados y ubicar sentencias o grupos
de instrucciones peligrosas.
Finalmente, el módulo de control también
posee una administración de recursos para efectuar
un monitoreo de las rutinas a través de las cuales
se accede al hardware de la computadora (acceso a disco,
etc.). De esta manera puede limitarse la acción
de un programa restringiéndole el uso de estos
recursos, como por ejemplo impedir el acceso a la escritura
de zonas críticas del disco o evitar que se ejecuten
funciones de formato del mismo.
Módulo de respuesta:
La función alarma se encuentra incluida en
todos los programas antivirus y consiste en detener
la acción del sistema ante la sospecha de la
presencia de un virus informático, e informar
la situación a través de un aviso en pantalla.
Algunos programas antivirus ofrecen, una vez detectado
un virus informático, la posibilidad de erradicarlo.
Por consiguiente, la función reparar se utiliza
como una solución momentánea para mantener
la operatividad del sistema hasta que pueda instrumentarse
una solución adecuada. Por otra parte, existen
dos técnicas para evitar el contagio de entidades
ejecutables: evitar que se contagie todo el programa
o prevenir que la infección se expanda más
allá de un ámbito fijo.
Aunque la primera opción es la más
adecuada, plantea grandes problemas de implementación.
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