
Protección
antivirus
Algunas
reglas
Por qué
se expanden tan eficazmente los virus informáticos? Pues por
nosotros mismos, por curiosos, por nuestra manera de ser, por
nuestros rasgos culturales. Esos rasgos los explota por estos
días el dañino W32-Sircam, que ha paralizado servidores de correo
(dos semanas después, algunos de ellos aun no reestablecen del
todo sus funciones).
Los refranes son, por lo general, la sabiduría
popular transmitida de generación en generación
por medio de la palabra. Para efectos de la computación
y la Internet hay uno que va como anillo al dedo para
describir lo que ocurre con los virus informáticos.
Ese que dice
La
curiosidad mató al gato
Regla No. 1 (La principal)
Usa tu sentido común.
La mayor parte de los códigos malignos o virus
informáticos se valen de lo que se ha dado en
llamar la ingeniería
social para propagarse, que no es otra cosa que
una acto de seducción para convencer a una persona
de ejecutar un archivo, el cual contiene el virus y
que de otra forma no podría contaminarnos. De
este tipo son la mayoría de los virus.
Algunos se valen de artilugios de índole sexual,
como el caso del Ana Kurnikova,
que alude la belleza física de esta tenista,
o del Hybris, que explícitamente se refiere a
una sorpresa “grande” que los siete enanitos
le han preparado a Blanca Nieves para su cumpleaños
18 y que presuntamente se mostrará al abrir el
adjunto al correo. O aquel otro del cual no recuerdo
su nombre en el que un desconocido “ofrece” supuestamente
una foto de su “fogosa” mujer desnuda.
Hay otras trampas más elaboradas, como la
del reciente Sircam o W32-Sircam,
que explota de alguna manera nuestro
orgullo al inquirirnos una opinión
acerca de un archivo adjunto al mensaje de correo, que
no es otra cosa que el virus. El script está
tan bien hecho que toma la dirección de correo
del algún conocido y hasta los nombres de algunos
de sus archivos para auto enviarse. Obviamente en nuestro
círculo de ciberamigos los temas serán
coincidentes, los manejamos. Entonces, sintiéndonos
“duchos” en el tema, abrimos el adjunto dispuestos a
compartir nuestra sapiencia y, Au revoir, hemos
sido infectados.
Pero hay otros scripts maliciosos que no recurren
a la ingeniería social. Son aquellos capaces
de infectarnos tan solo con visualizar
el mensaje. Ese es el caso, por ejemplo,
de muchos de los virus escritos en
Visual Basic (el
VBS-Helper, es uno). Estos virus se esconden
en el formato HTML
de los mensajes de correo y contra ellos solo un buen
antivirus, constantemente actualizado,
podría ser capaz de protegernos. Y digo podría,
porque la mayor parte de estos programas de protección
no proporciona lo que sonadamente ofrece.
¿Qué hacer ante estas situaciones?
Dicen que no hay nada nuevo bajo el sol, y
esto de aplicar el sentido común
ante mensajes de correo electrónico y en los
chats ha sido dicho y repetido por todas partes.
Sin embargo, un poeta guatemalteco, nacido en la
hermosa y colonial Antigua, rebate ese acierto.
“Para cada ser –dice más o menos— cada día hay algo nuevo bajo
el sol”. Lo cual interpreto como el que si
un solo ser desconocía eso que muchos consideran
viejo y sabido, para ese ser será novedoso y
hasta luminoso. Esa perspectiva de “lo nuevo” es como
el constante abrir puertas de horizontes sin fin.
Por eso repetimos aquí: no abras archivos
adjuntos enviados por desconocidos. Si no sabes
quién es un tal “Hahaha” (remitente
del Hybris), ¿por
qué lo abres? La respuesta que te
des a ti mismo podría evitarte nuevos y futuros
dolores de cabeza. Para eso no
hay tecnología.
Entonces, nuestra “primera táctica”
de defensa contra los virus, será nuestro sentido común. ¡¡¡Escúchenlo!!!
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