Vladimir Levin
Autor del más grande fraude
electrónico

Vladimir Levin, un graduado en matemáticas
de la Universidad Tecnológica de San Petesburgo, Rusia,
fue acusado de ser la mente maestra de una serie de fraudes
tecnológicos que le permitieron a él y la banda
que conformaba, substraer más de 10 millones de dólares
de cuentas corporativas de Citibank.
En 1995 fue arrestado por la Interpol, en el aeropuerto de
Heathrow, Inglaterra, y luego extraditado a los Estados Unidos.
Las investigaciones establecieron que desde
su computadora instalada en la empresa AO Saturn, de San Petersburgo,
donde trabajaba, Levin irrumpió en las cuentas del
Citibank de New York y transfirió los fondos a cuentas
aperturadas en Finlandia, Israel y en el Bank of America de
San Francisco.
Ante las evidencias y manifestaciones de
sus coinculpados, Vladimir Levin se declaró culpable.
Uno de sus cómplices, Alexei Lashmanov, de 28 años,
en Agosto de 1994 había hecho alarde entre sus conocidos,
en San Petersburgo, acerca de sus abultadas cuentas bancarias
personales en Tel Aviv, Israel.
Estos conspiradores habían obtenido accesos no autorizados
al Sistema de Administración de Dinero en Efectivo
del Citibank (The Citibank Cash Management System), en Parsipanny,
New Jersey, el cual permite a sus clientes acceder a una red
de computadoras y transferir fondos a cuentas de otras instituciones
financieras, habiendo realizado un total de 40 transferencias
ilegales de dinero.
Lashmanov admitió que él y
sus cómplices había transferido dinero a cinco
cuentas en bancos de Tel Aviv. Incluso trató de retirar
en una sola transacción US $ 940000 en efectivo de
estas cuentas.
Otros tres cómplices, entre ellos
una mujer, también se declararon culpables. Esta última
fue descubierta in fraganti cuando intentaba retirar dinero
de una cuenta de un banco de San Francisco. Se estima en un
total de 10.7 millones de dólares el monto substraído
por esta banda.
Las investigaciones y el proceso tuvieron
muchas implicancias que no pudieron ser aclaradas ni siquiera
por los responsables de la seguridad del sistema de Administración
de Dinero en Efectivo, del propio Citibank. Jamás se
descartó la sospecha de participación de más
de un empleado del propio banco.
A pesar de que la banda substrajo más
de 10 millones de dólares al Citibank, Levin fue sentenciado
a 3 años de prisión y a pagar la suma de US
$ 240015 a favor del Citibank, ya que las compañías
de seguros habían cubierto los montos de las corporaciones
agraviadas.
Los técnicos tuvieron que mejorar
sus sistemas de seguridad contra crackers y Vladimir Levin
ahora se encuentra en libertad.